El Consejo de Ministros ha autorizado al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a participar con una inversión de 13,8 millones de euros, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), en Sateliot, un operador español de servicios de IoT masivo por satélite. Con esta inversión, se desarrollarán tecnologías innovadoras que permitirán una integración eficiente entre redes satelitales y terrestres, maximizando el rendimiento de la conectividad IoT; y se reforzará la industria aeroespacial y tecnológica española, mejorando la conectividad global y beneficiando a sectores clave como el de las telecomunicaciones.

Mediante esta inversión pública, se busca conseguir la conectividad total en España, incluso en zonas remotas e inaccesibles. Junto a la SETT, Sateliot ampliará su capital hasta los 40 millones de euros a través de un sistema de coinversión que apuesta por un modelo de colaboración público-privada en sectores estratégicos como el de las tecnologías avanzadas.
La inversión se realiza a través del fondo Next Tech, previsto por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que tiene por objeto incentivar la inversión privada y mejorar el acceso a la financiación en los sectores estratégicos españoles vinculados a la transformación digital.
Combinación de redes satelitales y terrestres
Esta iniciativa supone un avance hacia el siguiente salto evolutivo de la tecnología de red de banda estrecha IoT en redes no terrestres con soporte de almacenamiento envío (S&F) de Sateliot en una configuración multisatélite y multiestación terrestre.
Sateliot presenta un modelo de negocio escalable basado en satélites miniaturizados CubeSats, lo que le permite ofrecer conectividad global a bajo precio, aprovechando la infraestructura satelital de bajo coste y alta escalabilidad.
En colaboración con las operadoras de telecomunicaciones locales, la empresa consigue resolver el problema de acceso a Internet de los sectores vinculados a entornos rurales como la agricultura, la ganadería, las energías renovables o la logística, ya que se obtiene cobertura total al combinar las redes 5G terrestres y las satelitales.
Su tecnología se ha demostrado versátil. Por ejemplo, permite detectar catástrofes naturales o incendios en lugares inaccesibles, mejorar la seguridad en industrias localizadas en áreas remotas o geolocalizar ejemplares de especies en peligro de extinción.